Tecnología sin tecnificación, la siguiente gran revolución ya ha empezado

31 octubre, 2019

 

 

Han sido muchas ocasiones en las que empresas optan por obviar detalles que al final llevan al fracaso de la implementación de estrategias digitales. Siguiendo esta premisa quisimos que desde su punto de vista y trayectoria, Dionís Guzmán, experto en transformación digital y profesor en el Máster de Dirección de Relaciones Públicas y Agencias de Comunicación, nos contara qué cambios se están produciendo en el mundo tecnológico y nos revelara detalles indispensables para empezar una transformación digital encaminada a satisfacer las necesidades de usuarios hiperconectados.

Como fundador de start-ups y especialista en marketing digital, Dionís responde a nuestras inquietudes sobre la digitalización de negocios.

  • Según su experiencia en el mundo tecnológico, ¿qué diría que es lo primero en lo que una empresa debe enfocarse para estar a la vanguardia?

Una de las primeras cosas que debería hacer es una auditoria de madurez digital, para saber cuan preparada está al día de hoy para ser competitiva y seguirlo siendo teniendo en cuenta las circunstancias y el entorno que ahora mismo tenga. Yo me centraría en lo externo y lo interno; externo como competidores, regulación o legislación, pero también interno como talento, capacidad de producción, nivel de inmersión y nivel de digitalización.

  • ¿Qué se necesita para desarrollar una aplicación móvil y hacer que sea un buen canal de comunicación?

Dos cosas muy diferentes que lo único que tienen en común es el dinero. El dinero que te va a costar el desarrollo de una aplicación, dependiendo del nivel de exigencia tecnológica y de lo flashy o sexy quieres que sea, te va a costar más o menos y la segunda, el dinero que vas a necesitar invertir para que esa aplicación considere el volumen de usuarios que necesitas.

Hay una regla no escrita que dice: “Como mínimo y de media, el nivel de usuarios o una masa crítica que rentabilice cualquier aplicación deber ser por lo menos tres veces el importe que te has gastado en el desarrollo”. Pero ninguna de las dos cosas tiene sentido si hacemos una aplicación sin tener en cuenta a qué necesidad de negocio responde. Si lo hago porque la competencia la tiene o porque es que en Holanda la hicieron y les funcionó, es un muy mal principio para desarrollar una aplicación.

  • ¿Cuáles son los errores comunes al momento de implementar tecnología en una empresa?

Que la tecnología responda a la tecnificación pero que no responda a una necesidad de adaptación o de transformación. Si tú vas a implementar una tecnología muy potente pero en realidad tu organización no está preparada para sacarle el máximo partido no vas a rentabilizarla y vas a culpar a la tecnología por ello.

Tenemos muchísimos ejemplos de implementaciones de software carísimos, de consultoras que se dedican a crear tecnología a medida para banca, para retail, para logística, para farma… Pero en realidad estas industrias no están preparadas internamente para hacer los cambios necesarios y sobrevivir en este nuevo entorno y esta nueva economía.

  • ¿Cuál cree que es la técnica de móvil más eficiente al momento de realizar una campaña, especialmente en el caso de tener pocos recursos económicos?

El gran mantra para cualquier persona que se dedica al marketing móvil es el drop hacking, conseguir tener el mayor número de usuarios posibles de tu aplicación en el menor tiempo con el menor coste posible. Una de las formas que funciona mejor, es relativamente económica y puede traer muchísimo éxito, en aquellos que lo han implementado bien, es lo que llamamos member get member ,  el que un usuario que ya está usando la aplicación cuente con una ventaja si ayuda a que otra persona de su círculo de amistades, o a través de sus propias redes sociales, se descargue también esa aplicación. Un ejemplo es a través de un código promocional para tener un descuento en la primera compra o algo por el estilo. Es algo relativamente sencillo de comunicar, es fácil de ejecutar y aporta mucho valor sin que tenga un coste muy grande porque lo hacen los usuarios por ti.

  • ¿Nos podría dar un ejemplo de éxito y uno de fracaso de empresas en la aplicación de este nuevo tipo de marketing?

Como éxito pondría por original, arriesgada y sensata una campaña que hizo Coppertone, una marca de bronceadores, cuando los primeros móviles lanzaron el sensor de rayos ultravioleta. La marca tenía una aplicación que se activaba cuando detectaba que la radiación era superior a la recomendada, además lo hacía en tu ubicación concreta, en tu playa, en el sitio en el que estabas, porque no es igual en Sitges o en Lanzarote, o en Tenerife no es lo mismo que en La Gomera. Entonces, en ese momento y en ese aquí y ahora te hacia un reminder de que te pusieras crema para protegerte. Me gustaba porque además era muy honesta, no te decía «ponte Coppertone». Antes de usarla habías rellenado un formulario para ver qué tipo de piel tenías, lo que te recomendaba es que te pusieras esa protección de no menos del 50%. No necesariamente tenía que ser Coppertone, si lo hacías y te hacías una foto y la subías con el hashtag de “me estoy protegiendo con Coppertone”, ahí empezabas a participar en un sorteo. Me pareció una forma de aprovechar los primeros móviles que llegaron con esa tecnología para vender algo que, al fin y al cabo, era un valor añadido para el usuario, muy honesta, muy poco invasiva y muy poco intrusiva.

Por el lado del fracaso, hay una aplicación muy absurda y ejemplifica. Se trata de una empresa de aparcamientos municipales, que está en las principales ciudades de España, quienes desarrollaron un app para que supieras cuantas plazas habían disponibles en ese aparcamiento antes de que fueras con tu coche. Sin embargo, en ningún momento tuvieron en cuenta que si eres un parking lo suficientemente grande como para tener seis o siete plantas subterráneas si no habilitabas un servicio de sensorización lo suficientemente potente la señal de las plazas disponibles en la planta -7 nunca aparecerían disponibles para alguien que todavía estaba circulando en la calle. Por lo tanto, solo aparecían las plazas disponibles en la primera planta que siempre eran cero y la gente se iba directo a otro aparcamiento.

Para llegar a una digitalización de una empresa, como lo propone durante esta entrevista Dionís Guzmán, es necesario que las compañías dejen de pensar en la digitalización como una simple tecnificación de procesos y lo vean como un desarrollo integrado. De este modo se inicia con una adecuada capacitación del talento humano más que con una compra masiva de aparatos tecnológicos. Creyendo ciegamente que la segunda  inversión será el primer paso para una exitosa transformación digital de una compañía están condenados al fracaso casi instantáneo  del proceso de transformación al quieren llegar.

Por: Vanessa Juliao alumna del Máster en Dirección de RRPP y Agencias de Comunicación

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